De dónde sale el "seis meses"
La cifra de tres a seis meses de gastos circula desde hace décadas y viene de literatura financiera de Estados Unidos, pensada para empleos con seguro de desempleo y despidos con preaviso.
No se traduce automáticamente. Lo que importa no es el número sino cuánto tardarías en reemplazar tu ingreso.
Cómo calcular el tuyo
Responde tres preguntas:
- ¿Tu ingreso es fijo o variable? Un salario con contrato indefinido no es lo mismo que facturar por proyectos. Con ingreso variable el colchón tiene que ser mayor, porque además cubre los meses flojos, no solo la emergencia.
- ¿Cuánto tardarías en conseguir otro ingreso? Sé honesto. Si tu perfil es muy específico, el número sube.
- ¿Quién más depende de ti? Cada persona a cargo alarga el tiempo que necesitas aguantar.
Con esas respuestas, multiplica tus gastos que no se negocian por los meses que de verdad necesitarías. Ese es tu fondo, no el de un libro.
Dónde guardarlo
Tiene que cumplir dos cosas: que puedas sacarlo el mismo día y que no pierda valor mientras espera.
Una cuenta de ahorro común pierde contra la inflación. Un CDT a 360 días paga más pero no lo puedes tocar, y un fondo de emergencia que no puedes tocar no es un fondo de emergencia.
Las opciones de liquidez inmediata con algo de rendimiento existen. Cuál te conviene depende de tu monto y tu banco, y ahí sí vale la pena preguntar antes de mover la plata.
Mientras lo armas
Empieza por un mes. Un solo mes de gastos cubiertos cambia por completo cómo se siente un imprevisto, y es una meta que sí se alcanza.
Este texto explica el criterio. Cuánto y dónde en tu caso concreto es conversación de asesoría.
